
La ex vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti, marcha primera en todas las encuestas efectuadas en la Capital, seguida del candidato de la Coalición Cívica, Alfonso Pratt Gay. Los hombres del oficialismo logran eximio apoyo en la gente. Los números que marcan la ventaja macrista, y el escenario político porteño a menos de dos meses de las elecciones legislativas
Restan menos de dos meses para las elecciones legislativas y los partidos políticos ya han mostrado todas sus armas de cara a las mismas, intentando darle a la ciudadanía las mejores opciones a su alcance, que cualquiera sea el resultado del acto eleccionario, marcará un antes y un después para la clase política argentina en su relación con la sociedad.
La ciudad de Buenos Aires es uno de los escenarios más particulares del país, ya que siempre se ha caracterizado por ser uno de los distritos que suele ir a contramano del poder de turno, y por presentar alternativas posibles al resto del electorado naci onal. Basta mencionar ejemplos como los del ex presidente Fernando de la Rúa, Carlos “Chacho” Álvarez o Graciela Fernández Meijide para dar muestra de esta situación.
En esta elección, el oficialismo de a ciudad, es decir, el macrismo, arranca con amplia ventaja al haber presentado como primera candidata a diputada nacional a la ex vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti, que logra la simpatía y la adhesión de la mayoría del electorado porteño. Detrás de ella se sitúa el candidato de la Coalición Cívica, Alfonso Pratt Gay, y el resto de los candidatos no alcanza los niveles de estos dos, con la particular proyección de una buena elección por parte de la izquierda y del escaso arraigo que tienen en el porteño los hombres ligados al kirchnerismo.
El escenario porteño
El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, considera a esta elección fundamental para el futuro de su proyecto político, y es por eso que ha jugado en esta elección su as de espadas, que es Gabriela Michetti, quien debió dejar la vicejefatura de gobierno porteña luego de las críticas que levantó que no cumpla con el mandato para el cual había sido elegida por los ciudadanos de la ciudad de Buenos Aires en las elecciones de 2007.
Michetti es la política con mayor imagen positiva dentro del territorio porteño, aunque dicha imagen, que supera ampliamente el 50%, todavía no se ha visto reflejado en la intención de voto hacia la ex vicejefa de gobierno, que en el mejor de los casos llega al 35 por ciento de intención de voto, sin que el mismo sirva para alcanzar el tan deseado 40% como piso, que le entregaría al PRO la mayoría absoluta en la Legislatura porteña.
Un trabajo efectuado por la Consultora Equis, de Artemio López, da cuenta de cómo será el voto del porteño el 28 de junio. En dicho sondeo, Michetti logra el 34,2% de intención de voto, seguid o por el candidato de la Coalición Cívica, Alfonso Pratt Gay, con el 22,1%; el ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra con el 9,8%; Pino Solanas con el 8,6%; Carlos Heller con el 4,2%; Jorge Telerman con el 4,1%; y el socialista Héctor Polino con 3,1%; mientras que el nivel de gente que no sabe por qué candidato puede llegar a votar en las elecciones, llega al 10,1%.
Un sondeo realizado por Ricardo Rouvier y Asociados, muestra a Michetti con un nivel inferior en la intención de voto, del orden del 27,3%, mientras que el candidato de la CC que impulsa Elisa Carrió, logra el beneplácito de la gente en un 19,3%. Detrás de ellos se posicionan Aníbal Ibarra con el 10,3%; el candidato del Partido Solidario, Carlos Heller, con el 7,5%; el líder de Proyecto Sur , Pino Solanas con el 6,9%; el principal referente de Autodeterminación y Libertad, Luis Zamora, con el 5,0%; seguidos por Jorge Telerman con el 3,4% y Héctor Polino con el 2,7%. El porcentaje de personas que no sabe por quién votará o votará en blanco, alcanza el orden del 17,3%.
Una encuesta hecha por la Consultora Aresco, dirigida por Julio Aurelio, le da a Gabriela Michetti una intención de voto del 35,1%, casi el doble de lo que consigue Alfonso Pratt Gay, que llega al 18,1%. En este trabajo, el ex jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, logra un tercer lugar con la nada despreciable cifra de 14,5%, y en cuarto lugar Pino Solanas con el 8,2%. Detrás de ellos se encuentra el oficialista Rafael Bielsa, con el 7,5%, a pesar de que todavía no decidido si se presentará a esta elección como candidato a diputado. Telerman logra el 7,0% y Carlos Heller llega al 4,2%.
En un análisis de estos números, se puede ver que en un segundo pelotón aparecen el ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra, el cineasta Fernando “Pino” Solanas, el ex mandamás de la ciudad, Jorge Telerman, el ex canciller Rafael Bielsa, y el banquero Carlos Heller. Todos estos candidatos tienen números favorables que lo meterían dentro del Congreso Nacional, ya que superarían el 6% de los votos, que cada candidato debe sacar para poder ser diputado, aunque no lo suficientemente buenos como para entrar en la disputa por papelea grande en la ciudad.
Estos sondeos dan cuenta de que Michetti ocupa el primer lugar en la intención de voto del porteño sin ningún lugar a dudas, y de que es muy difícil que en lo que resta de campaña pueda llegar a perder ese lugar de preponderancia ante el electorado. Lo mismo sucede con Alfonso Pratt Gay en el segundo lugar de las preferencias, ya que luego de la inclusión en la lista de Ricardo Gil Lavedra secundándolo y de Elisa Carrió en tercer término en la nómina, vio fortalec ida su imagen ante la gente, que ahora comienza a ver la lista de la Coalición Cívica de una manera a como la veía anteriormente.
En un tercer plano aparecen otros candidatos menores, que con un leve avance en sus números podrían llegar a entrar uno de sus miembros en la Cámara Baja, así como también varios de sus integrantes en la legislatura porteña. Entre ellos, se encuentran el referente de Autodeterminación y Libertad, Luis Zamora, y uno de los líderes del Partido Socialista de la ciu dad, como lo es Héctor Polino, que al tener buena imagen ante la sociedad, son pasibles de seguir aumentando en su intención de voto y lograr el objetivo de entrar al Congreso.
Las encuestas marcan una fuerte presencia del ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra en las preferencias de la gente, aunque aquí habrá que ver como cae en el electorado porteño el papelón que cometió Ibarra en la entrevista que brindó a Daniel Malnatti para Telenoche, donde se lo muestra en la calle pidiéndole a sus colaboradores que dejen de “mandar gente” a saludarlo, ya que la producción del programa se estaba dando cuenta de la jugada política de sus seguidores.
Estas acciones el electorado porteño suele castigarlas en las urnas, sino basta ver al radicalismo, que desde la salida del poder de Fernando de la Rúa, el habitante de la Capital Federal dejó de brindarle su apoyo al centen ario partido en las elecciones, cuando hasta ese momento era el partido por excelencia de la ciudad de Buenos Aires.
El ex jefe de gobierno, en declaraciones radiales, buscó justificarse y dijo que su frase "No manden más gente" se debió a que se enojó cuando advirtió que eran militantes con los que acababa de estar reunido quienes se acercaban a saludarlo. Habrá que ver si estas disculpas públicas que brindó Ibarra contentan al porteño o si por el contrario, esta actitud se le volverá en contra a Ibarra y perderá buena parte de sus chances electorales.
El macrismo en estas elecciones debió recurrir a su caballito de batalla electoral, como lo es Gabriela Michetti, demuestra la incapacidad que ha tenido el macrismo para dejar ingresar a las nuevas generaciones de políticos a su interior, así como también la escasa formación de nuevos dirigentes que ha tenido hacia su médula política, debiendo aportar como candidata a diputada nacional a la figura del partido que mejor mide ante la población, obligándola a renunciar a un cargo por el cual había sido elegida por la población porteña hasta diciembre del 2011.
Michetti y Macri han querido presentar la renuncia de la ex vicejefa de gobierno como un acto sumamente elogiable y de valentía para defender un proyecto político, cuando en realidad deja al descubierto la inexperiencia del macrismo para darl e cabida a la nueva ola de dirigentes políticos y dando pie a las viejas prácticas de la política que tanto decían denostar.
Con este tipo de acciones, tanto las de Ibarra en el programa televisivo, como la de Michetti renunciando a un cargo para el que había sido elegida hasta el 2011, los políticos se siguen alejando cada día más del sentimiento de la gente, que pide renovación, que no incluye sólo las caras, sino también de métodos que originen un cambio genuino en la Argentina , y que le permita a nuestro país crecer y pensar en el futuro, dejando de lado el cortoplacismo reinante.
Además, se deja en claro que el kirchn erismo no logra imponer un candidato firme en la Capital Federal, y por lo tanto, apela a tirar nombres de candidatos para ver como caen en el electorado porteño, sin que hasta el momento ninguno de ellos, llámese Carlos Heller, Rafael Bielsa, Aníbal Ibarra o Jorge Telerman, tengan una buena recepción en la ciudadanía como para poder pelearle al macrismo el primer lugar en las preferencias de la gente.
Otra complicación se le presenta al macrismo en cuanto a la Legislatura porteña, ya que ahí el PRO no recibe el 40% de los votos necesarios para tener una mayoría legislativa, por lo que lo obligaría a negociar con las demás fuerzas políticas los proyectos parlamentarios, si es que quiere sacar adelante la gestión, algo que al ex presidente de Boca no le gusta en lo más mínimo.
Tomando los números de todas las encuestas analizadas, se desprende que el macrismo tendría a partir del próximo diez de diciembre entre 25 y 28 legisladores, cuando actualmente tiene 26; el ibarrismo podría llegar a contar con 10 legisladores, cuando en la actualidad tiene 5; el bloque del telermanismo llegaría a contar con 4 ó 5 miembros, y pedería entre dos o tres de sus actuales componentes del bloque; la Coalición Cívica ganaría entre dos o tres nuevos miembros, llegando a tener un bloque de 9 legisladores, cuando hoy en día cuenta con un bloque de seis integrantes; y el Frente para la Victoria vería reducido en dos o tres componentes su bloque; y el sector del cineasta Pino Solanas y de Luis Zamora, sumado al monobloque de Patricia Walsh del MST=Nueva Izquierda, podrían obtener una buena cantidad de legisladores por parte de la izquierda tradicional, que tendría entre 5 ó 6 miembros.
Un panorama complejo el que presenta el análisis del electorado porteño, que muestra innumerable cantidad de variantes, que pueden llegar a transformarla todavía en un electorado impredecible, en el cual todo puede pasar, y por el cual, junto a la elección en la provincia de Buenos Aires, se convertirán en las vedettes de las elecciones legislativas del 28 de junio.



























